Deterioro y devastación de monumentos públicos en el municipio de Sonsón, Antioquia

Juaquín Antonio Uribe Centenario
Juaquín Antonio Uribe / Fotografía Jonifer Estiven Posada Naranjo

220 años de fundación, 35.750 habitantes, 24.943 millones de pesos de ingresos anuales y la administración municipal de Sonsón no se ha podido hacer cargo del mantenimiento de un estimado de 34 monumentos públicos que rememoran su pasado y mantienen vigente su historia, y la situación empeora debido a las personas indelicadas que, quizá desconociendo lo que representan, los vandalizan (rayan, pintan, destruyen). 

Gregorio Gutiérrez González 1826-1926
Gregorio Gutiérrez González 1826-1926 / Fotografía Jonifer Estiven Posada Naranjo

En los años 30, don Joaquín Antonio Uribe, el sabio naturalista, se empoderaba de la plaza principal de Sonsón y comenzaba a plantar en ella un jardín botánico que mostraría la diversidad biológica con la que cuenta este municipio. Entre sus primeros brotes se encontraban un Guamo de tierra fría, una Palma de cera, un Siete cueros y una Secuoya que al día de hoy (2020) alcanza los 36 metros de altura. 

Para el año 1932, los parques del municipio estaban cerrados, cercados con alambre de púas y unas rejas grandes que evitaban el ingreso a cualquier persona; estaban dispuestos solo para la élite, o para los que contaban con un permiso especial de la administración, protegiendo de esta manera los árboles de posibles actos vandálicos.  

Por esas mismas fechas, en el parque Gregario Gutiérrez ya se levantaba el primero de los por lo menos 34 monumentos que se levantarían con los años en el municipio. Se trataba de, como su propio nombre lo indica, el busto de Gregorio Gutiérrez Gonzáles, personaje encargado de, entre muchas otras cosas, escribir el famoso poema titulado Memorias sobre el cultivo del maíz en Antioquia. Poema del que posteriormente surgiría, en los sonsoneños del momento, la idea de unir dos elementos consistentes para la memoria sonsoneña que serían: la celebración de la independencia de Antioquia del 11 de agosto de 1803 y la exaltación a dicho poema; ambos, unidos en una efeméride que tiempo más tarde se convertiría en La Fiesta del Maíz que en este 2020 cumplirá 82 años y que anualmente atrae un promedio de 20.000 personas, suficientes para reemplazar los casi 17.000 habitantes de la cabecera municipal. 

Homenaje a Nuestra señora de Valvanera 1883-1983
Homenaje a Nuestra señora de Valvanera 1883-1983 / Fotografía Jonifer Estiven Posada Naranjo

Los monumentos que hacen parte de la historia sonsoneña están distribuidos entre: Personajes emblemáticos e históricos, monumentos religiosos, monumentos naturales (parque Gregorio y plaza de Ruiz y Zapata) y murales (Alcaldía, Centro de Convivencia, etc.).  

Con sus casi 220 años de fundación, Sonsón ya ha tenido tiempo suficiente de alojar un número considerable de personajes y de instituciones que han aportado a su desarrollo y crecimiento, sin embargo, dichos monumentos, aquellos que recuerdan a estos personajes ilustres, instituciones prestantes, etc. son poco o nada reconocidos y seguramente por el desconocimiento, muchos de ellos han sido manchados con tinta, rayados con objetos contundentes e incluso desprendidos por completo. Otros, debido al tiempo y a las condiciones, están corroídos y la pátina del tiempo los ha llevado a ser poco más que simples bustos que aparan en ellos las heces de paloma y que sirven para dar sombra a los transeúntes que sentados bajo su imponente estructura, desconocen su historia y poco caso prestan a esta. 

Placa devastada en Plaza Principal
Placa devastada en Plaza Principal / Fotografía Jonifer Estiven Posada Naranjo

Los monumentos deben servir para recordar hechos, personajes y momentos importantes de nuestra historia y por esto es importante preservarlos. No es suficiente con haberlos alzado sobre una base de granito o cemento, es necesario que se les dé el debido mantenimiento y a todo aquel que destruya uno de estos, se le sancione según las leyes pertinentes.